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ISSN: 1605 – 5888 RNPS: 1844 V.17. No.1 (meses) Año 2024, 4ta Etapa Págs.
119-134 |
Subjetivación de la sexualidad de jóvenes estudiantes
de la Facultad de Psicología
Subjectivation of sexuality of young students of the faculty of
psychology
Artículo de investigación
AUTOR:
Lic.
Amanda Yanet Martí Torriente[1]
Correo: amandaymt@gmail.com
Código orcid: https://orcid.org/0009-0005-0052-0940
Instituto Central de Ciencias Pedagógicas. Cuba
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Recibido |
Aprobado |
Publicado |
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2 de septiembre de 2023 |
3 de diciembre de 2023 |
10 de enero de 2024 |
Resumen
La
sexualidad como fenómeno complejo es parte importante del bienestar de cada
sujeto en función de los vínculos afectivos, el erotismo, la reproducción y el
género. Los cambios de la época tienen determinadas repercusiones en la vida
privada y social, las creencias, los significados y los sentidos de vida de los
sujetos individuales y de los actores sociales. En este sentido la
subjetivación es parte fundamental de esta investigación pues permitirá
comprender las construcciones subjetivas a partir de las cuales los jóvenes de
hoy, significan y otorgan sentido personal a su sexualidad. El objetivo general
de esta investigación es caracterizar la subjetivación de la sexualidad de
jóvenes estudiantes, pertenecientes a la Facultad de Psicología, de La
Universidad de La Habana. Se parte de una metodología cualitativa, con un diseño fenomenológico,
y tendrá un alcance investigativo descriptivo.
A
esta muestra se le aplicó una Entrevista Semiestructurada y los Diez deseos. Se
concluye que la subjetivación de la sexualidad en jóvenes estudiantes de la
Facultad de Psicología no es homogénea, se caracteriza por jerarquizar la
búsqueda de satisfacción en la experiencia erótica y a partir de esto
significar y dar sentido a los vínculos, a la identidad y a la reproducción.
Palabras
clave: Subjetivación,
género, vínculo afectivo, erotismo, reproducción, juventud
Abstract
Sexuality
as a complex phenomenon, is an important part of the wellbeing of each subject
in terms of emotional ties, eroticism, reproduction and gender. The changes of
the epoch have certain repercussions in the private and social life, the
beliefs, the meanings and the senses of life of the individual subjects and
social actors. In this sense, subjectivation is a
fundamental part of this research because it will allow us to understand the
subjective constructions from which the young people of today, mean and give
personal meaning to their sexuality. The general objective of this research is
to characterize the subjectivity of the sexuality in young students, belonging
to the Faculty of Psychology, from the University of Havana. A semi-structured
interview and the Ten Desires were applied to this simple.
Keywords: subjectivation, affective links, gender, eroticism,
reproduction, young people.
INTRODUCCIÓN
El
mundo actual lleva la huella de profundas disparidades sociales y materiales no
resueltas, de graves conflictos planetarios, como el acelerado desarrollo y los
nuevos estilos de relación. Al mismo tiempo, la competitividad impulsada por
los dinámicos avances científico-técnicos que se introducen con prontitud en la
producción y la vida cotidiana, deviene cada vez más feroz y mediatiza las
relaciones entre las personas (Cañizo, 2010).
Estas
circunstancias que repercuten tanto a nivel macro-estructural como en la forma
en que vivimos y sentimos nuestra sexualidad en la pareja, la familia y la
sociedad, hacen que las predicciones se tornen difíciles, y a veces inciertas.
Hoy somos testigos y protagonistas
excepcionales de un momento singular de la historia, que imprime sus huellas en
la ciencia y la tecnología, traza las pautas de nuevas formas de relación entre
las naciones, condiciona el desarrollo de la economía, la ideología, la
política, la cultura y el arte, influyendo directa e indirectamente en nuestras
propias vidas.
La
sexualidad es una dimensión psicológica, flexible, que se desarrolla a partir
de las experiencias personales y de las influencias sociales, por lo que cada
persona experimenta la sexualidad a partir de su perspectiva individual. La
sexualidad va más allá de lo erótico, de lo genital, de lo reproductivo,
incluye vínculos espirituales de amor, comunicación e intimidad, matizando las
formas de interacción entre los sexos en todas las esferas de la actividad
social (Jimenez, 2012).
En
la medida en que construimos nuestra propia identidad, aprendemos a ser
psicológicamente sexuados, a partir del proceso de identificación con el cuerpo
sexuado y de una elaboración activa y personalizada de los conocimientos y
valores relativos a los atributos sexuales pautados por la sociedad para uno u
otro sexo. En este paso de lo externo a lo interno, es interpretado de forma
particular, los códigos culturales, lo que implica el sentido subjetivo de la
construcción personalizada de ser hombre o mujer (Medina, 2004).
La sexualidad puede incluir todas estas
dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La
sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos,
psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales,
históricos, religiosos y espirituales (Aurioles,
2007).
Se plantea que la sexualidad es un
sistema de la vida humana que se compone de cuatro elementos llamados holones, según se describe en el modelo holónico
de la sexualidad, a saber: erotismo; vínculo afectivo, reproducción y género.
Estas características pueden traducirse como sistemas dentro de un sistema e
interactúan entre sí y con otros sistemas en todos los niveles del
conocimiento, en particular en los niveles biológico, psicológico y social.
La
subjetivación a la que se hará referencia se basará en las construcciones subjetivas a partir de las
cuales los jóvenes de hoy, significan y otorgan sentido personal a su
sexualidad, de manera que puedan arreglárselas con lo real que su erotismo, sus
vínculos, sus identificaciones y potencialidades reproductivas puedan
imponerles
Especialmente en nuestro país se
han desarrollado múltiples campañas e investigaciones sobre la importancia del
estudio de la sexualidad por su influencia en la sociedad y por la necesidad de
estar acorde a los nuevos estilos y formas de vivirla.
Sin embargo, de manera general, son
pocos los estudios que se centran en la subjetivación de la sexualidad en los
jóvenes de hoy integrando cuatro holones ya
mencionados.
Esta
investigación permitirá conocer las características de los jóvenes de la
Facultad de Psicología en función de cómo experimentan la sexualidad y los
significados que le atribuyen según sus vivencias, pudiéndose identificar y
describir el sentido personal que le asignan a la misma. En ese sentido, se
comprenderá las soluciones que jóvenes de hoy generan ante las dificultades
propias de la vida en pareja, de la reproducción, de cómo se identifican como
hombre y mujeres y de sus prácticas eróticas entre otras problemáticas.
Son
estas las razones por las cuales se diseñó una investigación con un enfoque
metodológico cualitativo para responder cómo subjetivan su sexualidad, jóvenes
estudiantes de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, del
curso regular diurno 2018-2019.
DESARROLLO
La sexualidad desde una perspectiva
subjetiva
La sexualidad ha sido objeto de
interés desde épocas remotas y desde su abordaje científico en la modernidad,
se destaca su carácter subjetivo, sin distorsionar su dimensión biológica, legal,
étnica, social, entre otras; del análisis.
Master
y Jonhson (1988) destacaban el carácter subjetivo de
la sexualidad cuando puntualizaban que “Al hablar de sexualidad nos referimos a
una dimensión de la personalidad y no exclusivamente, a la actitud del
individuo para generar una respuesta erótica”.
La
sexualidad es parte esencial de todo el proceso de desarrollo personal de cada
ser humano, debido a que, desde el momento mismo del nacimiento y hasta la
muerte nos convertimos en seres sexuados, masculinos o femeninos, que de
acuerdo a como seamos capaces de vivir, más o menos plenamente esa masculinidad
y feminidad, nos convertiremos en hombres y mujeres felices y realizados, aptos
para formar una pareja y una familia armoniosa y de disfrutar una vida social
también feliz (González & Castellanos, 2006).
La
sexualidad se integra en el yo íntimo, que siempre se define a sí mismo como
ser sexuado, se percibe desde adentro y se proyecta hacia afuera en su
masculinidad o feminidad. Este carácter personalizado, único e irrepetible de
la sexualidad como expresión de la identidad, permite explicar la diversidad,
la riqueza infinita de formas de construirla, vivirla y sentirla, su
flexibilidad y plasticidad, el hecho de que sus caminos no estén predestinados
y que cada cual pueda transitarlos de un modo único, imprimiéndoles su propio
sello personal (González & Castellanos, 2006).
La
sexualidad tiene un marcado carácter individualizado y una gran plasticidad, de
ahí que no pueda estar predestinada. Cada sujeto en su desarrollo y crecimiento
en el transcurso de la vida, elabora sus propias y singulares formas de
expresar la sexualidad. Es por eso que para comprender la sexualidad de un
grupo social es necesario aproximarse a las múltiples formas discursivas empleadas
por sus miembros. Un mismo comportamiento puede ser subjetivado de manera
diferente. Entonces no se tratará de la misma sexualidad, a pesar de que pueda
observarse la misma manifestación erótica, genérica, vincular, reproductiva.
En
ese sentido enfatizamos junto a Aurioles (2007) que
la sexualidad “es una construcción mental de aquellos aspectos de la
existencia humana que adquieren significado sexual” (p.44).
Del Modelo holónico a la
subjetivación de la sexualidad
La
Teoría del Sistema General tiene como idea central que todos los sistemas están
formados por elementos en interacción, y que estos elementos son a su vez
sistemas. Arthur Koestler (1980) propuso que se les
denominara holones para subrayar el hecho de que son
partes constituyentes de un sistema (de ahí el uso del sufijo on como electrón o protón) pero que tienen en sí mismos, un
alto grado de complejidad e integración (holos en
griego quiere decir todo) (Como se cita en Aurioles
et al. 2007).
El
desarrollo de estas ideas llevó a definir la sexualidad, (Aurioles,
1994) como: “el resultado de la integración de cuatro potencialidades humanas
que dan origen a los cuatro holones (o subsistemas)
sexuales, a saber: la reproductividad, el género, el erotismo y la vinculación
afectiva interpersonal” (p.44)
La
definición expuesta con anterioridad expone la complejidad de la sexualidad
como constructo subjetivo en estrecha relación con los aspectos biológicos,
psicológicos y sociales para un entendimiento más amplio y no esquemático. Cada
uno de los holones por sí solo destaca el aspecto
subjetivo no minimizándolo a los elementos biológicos y reproductivos como se
creía décadas atrás (Aurioles, 1994).
Reproductividad
Se
refiere “tanto la posibilidad humana de producir individuos que en gran medida
sean similares (que no idénticos) a los que los produjeron, como las
construcciones mentales que se producen acerca de esta posibilidad” (Aurioles, 1994).
Se
coincide con Rojo (2011) quien destaca que la reproductividad es una
potencialidad que no se limita al hecho biológico de poder embarazar y ser
embarazada. Es una dimensión humana mucho más compleja, que puede expresarse a
través de logros de objetivos y proyectos personales a mediano y largo plazo.
La
reproducción desde el punto de vista subjetivo implica el deseo de tener hijos,
la repercusión de la posibilidad real de tenerlos o no, así como todo el
universo de representaciones, ideales, inquietudes, identificaciones,
conflictos, asociados a la parentalidad, no sin las repercusiones
indiscutibles en la pareja.
En
la época actual se evidencia un cambio en el valor del tiempo de las mujeres en
función del cuidado de los hijos y su inserción en el mercado laboral. Se han
observado algunos elementos que vinculan la participación laboral femenina, el
divorcio y la reducción de la fecundidad. Su discusión permite articularlas con
la realizada desde la perspectiva de género; hombres y mujeres tienen
intrínsecamente diferentes ventajas comparativas no solo en la producción de los
hijos, sino también en su contribución al cuidado de los hijos y posiblemente
en otras actividades (Barber, 2008).
Género
Entendido como la serie de
construcciones mentales respecto a la pertenencia o no del individuo a las
categorías dimórficas de los seres humanos: masculina
y femenina, así como las características del individuo que lo ubican en algún
punto del rango de diferencias (Aurioles, 1994).
El género se refiere a proceso de
identificarse como masculino o femenina, a partir del marco de referencia
interno, asi como el autoconcepto
y la forma de expresarse a través del “rol” o papel
social con un sentido de identidad, singularidad y pertenencia (Rojo, 2011)
Al igual que los otros holones sexuales, tiene manifestaciones en todos los
niveles de estudio de nuestra naturaleza humana.
El
género es el “conjunto de atributos, cualidades, actitudes y modos de
comportamientos asignados y esperados por cada sociedad para el hombre y la
mujer, que pauta rígidamente todas sus expresiones conductuales, desde el
nacimiento y a lo largo de toda la vida. Constituye el modelo o patrón de
feminidad y masculinidad socialmente establecido en cada contexto, cultura,
región, a partir de los que se educa la sexualidad (hombre proveedor versus
mujer madre–esposa) (González & Castellanos, 2006).
El
género no es solo una división de sexos socialmente impuesta; sino también es
un producto de las relaciones sociales de sexualidad; que los sistemas de
parentesco se basan en el matrimonio, por tanto, transforman a machos y hembras
en hombres y mujeres, cada uno una mitad incompleta que solo se pueden sentir
enteros cundo se une con la otra (Rubin, 1986).
Erotismo
Se
define como los procesos humanos en torno al apetito por la excitación sexual,
la excitación misma y el orgasmo, sus resultantes en la calidad placentera de
esas vivencias humanas, así como las construcciones mentales alrededor de estas
experiencias (Aurioles, 1994).
Master
y Johnson realizaron inmensos aportes al estudio de la respuesta sexual humana,
caracterizándola en etapas que implican la aparición del deseo y excitación en
dependencia de la adecuación del estímulo recibido; la meseta donde no solo
aumenta la excitación, la vasocongestión y la
contracción muscular, sino que también se prepara al organismo para el orgasmo
que se caracteriza por experimentarse el clímax de la vivencia de placer,
además de las contracciones musculares involuntarias. Después de tanta tensión
muscular, vasocongestión y satisfacción aparece la
resolución como el momento de relajación y recuperación de estados usuales de
nuestro funcionamiento.
Vinculación
afectiva
Entendido
por la capacidad humana de desarrollar afectos intensos (resonancia afectiva)
ante la presencia o ausencia, disponibilidad o indisponibilidad de otro ser
humano en específico, así como las construcciones mentales, individuales y
sociales que de ellos se derivan (Aurioles, 1994).
Este
subsistema es comúnmente conocido como el amor, imprimiéndole un sentido
positivo. Sin embargo se le llama amor tanto al gozo de ver al ser querido
feliz, como al dolor que experimentamos cuando nos abandonan. Del amor se han
estudiado sus componentes, tipologías, determinantes, etapas, etc. Estas mismas
investigaciones nos advierten que ese lazo puede resultar más o menos amoroso.
No siempre el afecto implicado es el amor, aunque siempre exista afecto si se
entiende como una afectación vivencial que pudiera ser más o menos satisfactoria.
No
es posible limitar la temática de ninguno de los holones
de la sexualidad a sus dimensiones biológicas sin perder la posibilidad de una
comprensión integral. Además, entenderlo desde una óptica sistémica nos permite
comprender como influye uno en otro y como al mismo tiempo cada uno tiene su
individualidad, sus características propias.
En
este sentido, sexualidad y subjetividad son conceptos inacabados, donde uno se
enriquece con el estudio del otro.
La subjetivación a la que nos referimos en esta tesis
se remitirá a las construcciones subjetivas a partir de las cuales los jóvenes
de hoy, significan y otorgan sentido personal a su sexualidad, de manera que
puedan arreglárselas con lo real que su erotismo, sus vínculos, sus
identificaciones y potencialidades reproductivas puedan imponerles
Para
subjetivar la sexualidad es preciso el despliegue discursivo, el empleo de
palabras a partir de la cual cada quien vaya construyendo sus saberes en torno
a su identidad, vínculos afectivos, erotismo y reproducción como medios de
satisfacción, en tanto realización de deseo y goce.
Cuba
ha sido, en los últimos 50 años, un escenario social de cambio donde la
situación de la mujer respecto al hombre se ha transformado dentro de un patrón
cultural que se mantiene patriarcal. La condición patriarcal de esta sociedad
se demuestra en su organización sexista. Aunque las mujeres han asumido
funciones sociales que les han proporcionado niveles visibles de independencia
y poder, la posición dominante del hombre dentro de la familia y en el marco
más amplio de la sociedad se mantiene como una realidad preconcebida. Prevalece
la concepción de que las mujeres tienen que asumir el papel "natural “del
cuidado del hogar y la familia, como primera responsabilidad. Existen, por
tanto, aspectos de la vida, relacionados con la cotidianidad, donde se
manifiestan desigualdades entre los sexos, que no son reflejados a partir de
los indicadores de género publicados hasta el momento (Abascal, 2007).
No
obstante, se ha puesto de manifiesto que las desigualdades de género de Cuba
son muy inferiores a las de otros países subdesarrollados de la región
(Alfonso, 2000).
Las
investigaciones en Cuba en torno estudios demográficos que incluyen a la
familia y dimensiones de la sexualidad reportan que la edad junto con la
escolaridad explican la variabilidad interna en nuestra sociedad (Armas, 2009).
Es esta una razón para intentar comprender los significantes que le atribuyen a
la sexualidad los jóvenes universitarios de hoy.
El
hecho de que esté centrado en los universitarios es debido a la responsabilidad
social que se espera de los mismos; en la medida que cuentan con una relativa
mayor preparación, mejores herramientas para comprender la dialéctica del
desarrollo social y mayor rapidez de adaptación a estos cambios que se viven
hoy
Se
parte de una metodología cualitativa,
pues lo que interesa es la comprensión de la subjetivación o modos de
subjetivar la sexualidad, a partir de los discursos producidos por los propios
jóvenes. Tendrá como base un diseño fenomenológico
pues el estudio pretende describir y entender los fenómenos desde el
punto de vista de cada participante y desde la perspectiva construida
colectivamente, busca la esencia de las experiencias vividas por los sujetos,
individualmente o grupal. El alcance de la investigación será descriptivo ya que se busca recoger
información sobre cómo están subjetivando la sexualidad los jóvenes,
especificar sus características con respecto a este tema de manera individual,
pues es el fenómeno que se someterá a análisis
Se
utilizará una muestra no probabilística, La selección será intencional, mediada
por canales informales y no funcionales de la institución para así lograr que
las personas se comprometan a participar en la investigación.
Subjetivación en torno a los diferentes holones de la sexualidad
Género
Lo
primero que se destaca es la
satisfacción de estos jóvenes en torno a su identidad sexual y de género. Destacar
que tenían expresiones que llevan a inferir que definen su género acorde a expectativas sociales tradicionales. En
su mayoría encuentran satisfactorio mostrar una actitud crítica ante los roles
de género, realizando las actividades y todo aquello que como mujer u hombre le
hagan sentir bien.
Las entrevistadas consideran la mujer actual ha
asumido un papel más activo ,aunque respondiendo a exigencias
tradicionales. No solo es la encargada de esos espacios domésticos, sino que es
capaz de plantearse metas profesionales y de superación demostrando capacidades
e intelecto suficientes para desempeñarse profesionalmente en la misma medida
que sus pares. Han alcanzado exitosamente irrumpir en el espacio que
tradicionalmente ha sido asociado a los hombres. Las críticas a las prescripciones tradicionales de género son realizadas
esencialmente por las féminas. No sucede igual con los hombres.
No
se observan deseos de los entrevistados asociados a lo genérico.
Vínculo afectivo
Las maneras de nombrar los jóvenes
a sus vínculos actuales e históricos, en las entrevistas y en la técnica Diez
deseos, varió de acuerdo al rasgo del vínculo que identificaron como singular:
Cuando se basaron en el tiempo utilizaron términos como “ocasionales” pero
sin definir cuánto.
Cuando
sus maneras de nombrar los vínculos se
basaron en el compromiso emplearon términos como: “informales”, “abiertos” a
todas las posibilidades, a todo lo que pueda pasar.”
Vale
destacar que en estas relaciones lo que destacan
es el elemento pasional y parecen resultar satisfactorias y deseadas. Cuando
además de duraderas en el tiempo hubo
compromiso nombraron su relación como “estables” o “formales”.
En
tanto la relación abierta es
significada como la libertad, curiosidad, estar con personas distintas, pero al
mismo tiempo es miedo al compromiso inclusive como mecanismo de defensa para no
sufrir.
Es
curioso el hecho de que la forma de nombrar a sus vínculos difiera de las
nominaciones conocidas tradicionalmente como novio, amante, etc... Incluso
aquellas parejas que refieren tener un compromiso y duración en sus vínculos no
mencionan la palabra noviazgo, sino que es sustituida por relación estable o formal.
Parece
ser característico de esta muestra, la elección de la pareja y el proceso de
inicio de la misma como acto de seducción, donde se despliegan todos los
sentidos, como lenguaje semiológico del cuerpo, que sin necesidad de palabras
transmiten la emoción sentida, tal como plantea Cyrulnik,
(2005).
En
cuanto a los criterios de selección de
pareja resulta que la atracción física
es fundamental y se combina con
otros criterios como características personológicas y
el estatus económico.
Se
encontró además que ambos sexos
refieren iniciar la relación, lo cual evidencia un cambio con respecto a
la posición tradicional donde el inicio del proceso de galanteo estaba pautado
por lo roles de género de la época. Sin embargo, en el caso de las mujeres destacaban que preferían ser
buscadas por el hombre ya sea por pena, miedo, o simple gusto de
sentirse deseadas.
A
diferencia de lo registrado en la teoría, el amor está poco presente en los discursos en torno a los
vínculos. Los sentimientos involucrados en la mayoría se tratan de compañía, atracción, confianza, dedicación y necesidad.
Erotismo
Se
destaca el deseo de experimentar y de
obtener placer sexual, al margen de una elección de pareja y opciones tradicionales.
Estos
resultados se corroboran con lo expresado por los sujetos en la técnica Diez
deseos, donde expusieron los deseos de disfrutar más su sexualidad en el
contacto con el otro, de tener mayores experiencias eróticas. Esta técnica nos
posibilitó reafirmar lo expresado anteriormente pues los deseos descritos se
notaban más liberales y abiertos al placer erótico en el contacto con otro, que
a la búsqueda de un vínculo estable.
A
ambos sexos, le produce placer
complacer a su pareja en la intimidad erótica como un modo de obtener
satisfacción personal.
Las
prácticas sexuales expresadas en
el proceso de entrevista fueron los besos y caricias durante el acto o para
iniciarlo, el sexo oral, vaginal, la utilización de alimentos, innovar posturas
y lugares diferentes, bailes, provocaciones, rozarse, y refieren que le generan
igualmente satisfacción, todas con el sexo opuesto.
Ni
en la entrevista, ni en la técnica de los Diez deseos, se hizo referencia al
consumo de la pornografía. Como práctica erótica o fantasía. Llama la atención
porque en investigaciones foráneas si describen el uso excesivo de la
pornografía entre los jóvenes.
Los
resultados muestran como los sujetos estudiados, en especial los hombres, combinan hacer el amor y el sexo en una misma
relación sexual, sin que sean antagónicos.
Reproducción
Con
respecto al componente reproductivo lo más significativo es que no es
subjetivado con proyecto futuro a corto plazo, sino como algo lejano en más de
la mitad de la muestra.
Hay
plena conciencia de que para poder asumir la reproducción se necesitan ciertas
condiciones y actitudes. El uso del condón está presente como medio de
protección en cada uno de los que conformaron la muestra, para evitar tanto
infecciones de transmisión sexual como para prevenir embarazos no deseados ni
planificados
Se
considera importante mencionar que la muestra como bien se sabe se trata de
estudiantes de Psicología que suponemos tengan una mayor preparación teórica
respecto a ciertos temas como es el caso de la sexualidad humana, con un
contacto frecuente con profesionales y materiales científicos. A pesar de eso
se ve que siguen siendo sujetos condicionados por la sociedad, sus mitos y
tabúes para definir sexualidad. La carrera no ha sido suficiente para cambiar
la capacidad subjetiva de estos con respecto a este tema.
A
partir de lo obtenido en las entrevistas y técnica aplicada “Diez deseos” se
puede determinar la relación existente en la subjetivación de la sexualidad de
este grupo, entre el componente género y reproducción. Dentro de esta forma
emergente de sexualidad, surge una nueva taxonomía erótica en la cual la mujer
va empoderándose de sus derechos sexuales y reproductivos para disfrutar
plenamente su sexualidad y decidir cuándo tener hijos, cuántos y con quien. En
correspondencia con lo descrito por Tenorio, (2010).
Tener
una pareja estable y la elección de la misma es uno de los requisitos que forma
parte del proceso decisional de asumir la parentalidad
y maternidad como parte del apoyo y de la estabilidad emocional y afectiva,
pensando en el bien del ser que llegará al mundo. En ese sentido nuestros
resultados concuerdan con los de Vargas, (2014).
En
cuanto al amor dentro del erotismo se observa que no necesariamente uno dependa
del otro pero sí en las prácticas eróticas debe estar presente la atracción
física por el otro, no necesariamente tiene que ser con una relación estable,
pues como se describió en los resultados la mitad de la muestra no la tienen y
de igual forma disfrutan del intercambio de experiencias con personas
ocasionales o incluso consigo mismo.
En
sentido general y de manera que ilustre lo planteado en nuestro objetivo
podemos decir que, en la muestra, los que tienen pareja estable no se centran
en el amor entre ellos sino en el plano erótico, el goce y disfrute que este
les proporciona. No hay metas trazadas para tener hijos, quedando la reproducción
en un segundo plano dentro del vínculo; los proyectos y compromisos que
mencionan no son el punto de sólido de la relación, más bien buscan
comprensión, compañía.
CONCLUSIONES
La sexualidad se subjetiva jerarquizando la búsqueda de
placer erótico, soslayando el compromiso amoroso, postergando la constitución
de la familia, independientemente de la estabilidad de los vínculos y la
satisfacción con la identidad sexo-erótica asumida, sin concebirla con rigidez,
pues en particular las mujeres son críticas y se separan de estereotipos,
aunque disfrutan algunos comportamientos prescritos para ellas.
En cambio, para los pocos
sujetos que nombrar el vínculo a partir del sentimiento amoroso como noviazgo,
aparecen proyectos futuros asociados a la conformación de la familia y la
intimidad erótica es placentera, sin el peso que tienen fantasías
homo-eróticas, de prácticas grupales, o de vínculos ocasionales e informales,
en el resto de muestra. En cuanto a lo genérico, parece coincidir con el resto
de la muestra que subjetivan su identidad sexual y de género con satisfacción.
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DECLARACIÓN DE CONFLICTO Y CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORES
Los
autores declaran que este manuscrito es original y no se ha enviado a otra
revista. Somos responsables del contenido recogido en el artículo y en él no
existen plagios ni conflictos de interés ni éticos.
[1] Lic. En Psicología. Investigadora del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas. Miembro de los proyectos de investigación: El desarrollo de una cultura audiovisual y El Perfeccionamiento de la Comunicación institucional.